2025: EL AÑO DEL ÉXITO TOTAL DE LA CRIMINAL AGENDA 2030 EN ESPAÑA, GRACIAS A LA OBEDIENCIA DE TODA LA CIUDADANÍA. Por Carlos Garcés.

2025: EL AÑO DEL ÉXITO TOTAL DE LA CRIMINAL AGENDA 2030 EN ESPAÑA, GRACIAS A LA OBEDIENCIA DE TODA LA CIUDADANÍA.

Por Carlos Garcés


Un año más, llegamos al final de diciembre sin sorpresas, pero con confirmaciones incómodas. 2025 no ha sido un año de tránsito ni de dudas, sino el de la confirmación definitiva de aquello que unos pocos decíamos y muchos se negaban a ver: el año en que las máscaras cayeron definitivamente.

Durante este año he tomado decisiones personales claras. He abandonado los grupos de Telegram para centrarme exclusivamente en mi blog personal "SENATOR", recuperando además la publicación en Facebook, mi afición por la escritura y, con ello, más tiempo para producciones propias.

No lo he hecho porque exista ahora mayor libertad en redes como Facebook, sino precisamente porque ya no es necesario censurar. Cuando el 99,5% de la población está zombificada, ni oye, ni ve ni entiende: simplemente OBEDECE. La censura deja de ser útil cuando la sumisión es total.

También ha quedado confirmado, un año más, que la sociedad continúa profundamente dormida e idiotizada. Y lo más grave: aquellos que dicen haber abierto los ojos están llenos de contradicciones y no han movido un solo dedo como se debe contra la criminal y genocida AGENDA 2030. Más allá de quejas privadas, corrillos de lamentos y desahogos estériles, no ha existido rebeldia y desobediencia real. Mucha palabra, ningún acto. Mucho diagnóstico, cero acción.

El proceso de robotización y domesticación social ha avanzado sin freno. La práctica totalidad ya no piensa, no razona ni decide. Espera órdenes. Obedece a la criminal casta política e institucional y aguarda dócilmente nuevas elecciones para volver a votar, legitimando una vez más la misma hoja de ruta. Como siempre, el nuevo presidente hará bueno al anterior, y el ciclo continuará, bendecido por las urnas y por la cobardía y corrupción colectiva.

Mientras tanto, la población pelele y de mantequilla aplaude barbaridades o, en el mejor de los casos, lo acepta todo con resignación y pasividad absoluta. Cada día hay más antenas 5G y la población lo asume; cada día proliferan más cámaras de control facial en pueblos y ciudades, y la población calla; cada día se consume más comida basura sin cuestionarla; cada día la robotización de la sociedad es mayor así como la inteligencia artificial y la gente está encantada con ello; cada día caen chemtrails desde los aviones y hasta quienes al principio criticaban lo van aceptando. Así podríamos seguir con todos los aspectos de la AGENDA 2030, las leyes LGTBI y muchas otras imposiciones: la población ya no cuestiona nada, ha abandonado la reflexión, la rebeldía y la desobediencia, y quienes dicen oponerse no pasan de lamentarse en pequeños corrillos, sin consecuencias, sin ruptura, sin acción real. Todo queda reducido a un ruido de fondo, mientras la domesticación social avanza a pasos agigantados.

Especial mención merece la normalización absoluta del aborto y la eutanasia. Ya no se discuten. Ya no escandalizan. Se dan por hechos consumados, por “Derechos”, por algo natural. La vida ha perdido su valor y la muerte administrada se ha convertido en política pública aceptada sin pudor. Cuanto más progreso menos humanidad.

Las nuevas generaciones, además, han crecido dentro de esta barbarie y la consideran normal. Serán ellas, en un futuro muy próximo, las que hagan buenos a los gobernantes actuales, profundizando aún más en todo lo que hoy ya resulta aberrante.

Por todo ello, no hay margen para la duda: el año 2025 ha supuesto el éxito total de la criminal y genocida AGENDA 2030 en España. Un éxito diario, visible en todos los rincones del país, aplaudido, obedecido y legitimado por la totalidad de los partidos políticos e instituciones del Estado, sin excepción alguna, así como de la idiota y corrupta sociedad española.

Ante este panorama, la conclusión es tan sencilla como incómoda: SÁLVESE QUIEN PUEDA.

Y dicho esto, solo me resta desear un FELIZ AÑO 2026 a todos los seguidores de mi blog “SENATOR” y del “DOMINIO EUROPEO DE FRANK SINATRA”, con el deseo sincero de que, en el ámbito personal, familiar y profesional, el nuevo año os sea propicio.

Carlos Garcés
31 de diciembre de 2025













"SENATOR". Carlos Garcés.

Comentarios