LA CRUZ QUE CAYÓ SOBRE EL ALTAR. Por Carlos Garcés.

 

LA CRUZ QUE CAYÓ SOBRE EL ALTAR.
Por Carlos Garcés.
 
Cuando aquella Cruz cayó sobre él mientras oraba, no fue un castigo. No fue una señal del cielo en su contra. Fue una lección brutal que el mundo entero necesita escuchar:
 
ORAR NO TE PROTEGE SI TÚ MISMO NO TE PONES DE PIE.
 
Ese hombre entregó su vida a la fe. Estaba en el lugar Santo, haciendo lo que creía justo. Y la Cruz, símbolo de su salvación, se convirtió en su tumba. No porque Dios lo quisiera, sino porque las cosas se caen cuando no las sostenemos nosotros con nuestras propias manos.
 
Hay millones de personas que cada día encomiendan su suerte al cielo mientras aquí en la tierra les roban su salud, les encierran en sus casas, les contaminan el aire, el agua y la comida, les vigilan cada paso y les pisotean cada Derecho. Y miran al cielo y dicen: "Dios proveerá. Dios sabrá por qué permite esto."
 
¿Hasta cuándo vais a esperar a que actúe Alguien que ya os dio la vida para que seáis vosotros quienes actuéis?
 
DIOS NO VA A DERRIBAR A NINGÚN POLÍTICO por arte de magia. NO VA A DESACTIVAR NINGUNA CÁMARA DE VIGILANCIA con un rayo desde las nubes. NO VA A DETENER POR SÍ SOLO A QUIENES ESTÁN ENVENENANDO a NUESTRA GENTE, en nuestros pueblos, en nuestras ciudades, en cada rincón de España, imponiendo paso a paso la criminal y genocida AGENDA 2030.
 
Ese Dios en el que confiáis tanto ya hizo su parte: os dio el aliento, os dio la voz, os dio la fuerza y os dio la dignidad. Ahora os toca a vosotros. Si permanecéis de rodillas esperando que Él haga lo que es vuestra responsabilidad, entonces cualquier Cruz puede caeros encima y nadie os salvará.
 
No es que Dios no exista. Es que la libertad que Él os dio significa que no va a actuar en vuestro lugar. No va a hacer por vosotros lo que vosotros os negáis a hacer por vosotros mismos y por vuestros hermanos. MIENTRAS VOSOTROS CRUZÁIS LOS DEDOS Y MIRÁIS HACIA ARRIBA, ELLOS ESTÁN CONSTRUYENDO LA JAULA ALREDEDOR DE VUESTRAS VIDAS. Y no les está costando nada, porque vosotros les habéis dejado todo el trabajo a Dios, y Él no está dispuesto a quitarnos nuestra propia responsabilidad.
 
Si quieres que algo cambie, TIENES QUE SER TÚ QUIEN LO CAMBIE. Rebélate. Desobedece lo injusto. No transijas con quienes te dañan ni con quienes dañan a tu pueblo. Exige respeto. Defiende lo tuyo. Y ora si quieres, pero después de orar, levántate y lucha como si todo dependiera de ti, porque en esta tierra, de hecho, así es.
 
La Cruz de aquel día le enseñó a todos una lección terrible y necesaria: si solo miras hacia arriba, no verás el peligro que cae sobre ti. Mantén los ojos abiertos, los pies en el suelo y la dignidad en alto. 

ESA ES LA ÚNICA ORACIÓN QUE DE VERDAD ESCUCHA EL CIELO.

Carlos Garcés.
19 de octubre de 2026.










"SENATOR". Carlos Garcés.

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