Las fuerzas del mal campan a sus anchas . Somos un estado aconfesional . Estamos dirigidos por gente sin principios ,sin moral ,sin respeto a los demas etc ... J. A. B.
El diagnóstico es impecable. Cuando la política se vacía de toda moral, verdad y principios, las instituciones se convierten en una simple herramienta para la dominación y la ruina. Precisamente por eso, la abstención es el único acto de dignidad que nos queda. Participar en sus elecciones e ir a votar a este sistema amoral no va a regenerar nada; solo sirve para darles la legitimidad que necesitan para seguir perpetuando su agenda. A una estructura dirigida por gente sin principios ni respeto no se la corrige mediante las urnas de su propio circo, se la combate retirándole todo respaldo y desobedeciendo su tiranía. ¡Un saludo y totalmente de acuerdo con su análisis!
Las fuerzas del mal campan a sus anchas . Somos un estado aconfesional . Estamos dirigidos por gente sin principios ,sin moral ,sin respeto a los demas etc ... J. A. B.
ResponderEliminarEl diagnóstico es impecable. Cuando la política se vacía de toda moral, verdad y principios, las instituciones se convierten en una simple herramienta para la dominación y la ruina.
EliminarPrecisamente por eso, la abstención es el único acto de dignidad que nos queda. Participar en sus elecciones e ir a votar a este sistema amoral no va a regenerar nada; solo sirve para darles la legitimidad que necesitan para seguir perpetuando su agenda. A una estructura dirigida por gente sin principios ni respeto no se la corrige mediante las urnas de su propio circo, se la combate retirándole todo respaldo y desobedeciendo su tiranía. ¡Un saludo y totalmente de acuerdo con su análisis!