LAS DOS COLUMNAS DE LA AGENDA 2030: LA PINZA MATERIAL Y LA ANESTESIA ESPIRITUAL. Por Carlos Garcés.
LAS DOS COLUMNAS DE LA AGENDA 2030: LA PINZA MATERIAL Y LA ANESTESIA ESPIRITUAL. Por Carlos Garcés.
El Foro Económico Mundial sintetizó su macabro horizonte para las próximas décadas en una frase que ya se ha convertido en el epitafio de la libertad occidental: "No tendrás nada y serás feliz". A primera vista, parece una contradicción absurda, una utopía irrealizable. ¿Cómo se puede convencer a un Ser Humano de que abrace la indigencia, la sumisión y su propia irrevelancia? La respuesta es sencilla: mediante una pinza perfecta. Para sostener los cuatro pilares fundamentales del globalismo, el control total, la esclavitud digital, el transhumanismo alienante y el exterminio o reducción de la mayor parte de la población mundial, la criminal y genocida AGENDA 2030 no necesita ejércitos en las calles; le basta con levantar dos columnas gemelas que operan de forma simultánea sobre la masa.
La primera columna es la maquinaria material, la encargada de desmantelar nuestra soberanía desde los cimientos. Es la fuerza bruta del sistema político e institucional, que opera a través de decretos, crisis prefabricadas, inflación asfixiante e ingeniería climática y sanitaria. Es el brazo que confisca la propiedad privada, el que destruye el campo, el que restringe la movilidad de coches y de personas mediante "ciudades de 15 minutos" y el que implanta el pasaporte digital. Su objetivo inequívoco es despojarnos de la salud, del sustento y de la capacidad de resistencia física. Se trata de la columna encargada de debilitar el cuerpo social hasta dejarlo completamente de rodillas.
Sin embargo, esta primera columna fracasaría estrepitosamente si la sociedad mantuviera intacto su instinto de rebelión. Si te lo quitan todo y eres plenamente consciente del robo, te levantas en armas. Y ahí es donde entra la columna más peligrosa, la columna invisible: los mercaderes de la autoayuda y la espiritualidad edulcorada. Personajes, entre otros, como el Dr. Manuel Sans o el Dr. Mario-Alonso Puig son, consciente o inconscientemente, los ingenieros encargados de fabricar la sonrisa del esclavo. Su función es dopar la mente colectiva para que acepte la desposesión material con una actitud zen.
Te repiten en sus conferencias multitudinarias de pago que "todo está bien", que "la muerte no existe", que "el cuerpo de tus padres es chatarra biológica desechable" y que debemos "fluir con el universo". Al vaciar de trascendencia la existencia humana y despojar al individuo del sagrado miedo a perder su vida o la de los suyos, le extirpan el coraje para defenderlas. Es la anestesia de contención: el somnífero perfecto para que la población acepte la devaluación de la vida, el transhumanismo y el descarte médico creyendo que es un simple "tránsito hacia la luz".
La criminal y genocida AGENDA 2030 es, por tanto, una pinza psicológica y material. Mientras la ventanilla del poder te quita el pan y la libertad, la ventanilla de la New Age te vende el analgésico para que no sientas el dolor del látigo. Los cuatro pilares de la tiranía global —control, esclavitud, transhumanismo y despoblación— se alimentan directamente de esa masa mansa, sonriente y obediente que están fabricando en los auditorios.
Frente a las dos columnas del engaño, nuestra única opción es mantenernos firmes en la trinchera de la realidad. Ser fuertes hoy significa rechazar la positividad barata, escupir el somnífero espiritual y recordar que la vida, la salud y la dignidad de nuestra estirpe se defienden con uñas y dientes en el aquí y en el ahora. Rebeldía y desobediencia.
Y tú, lector de Senator, ¿vas a dejar que te convenzan de que aceptar la miseria con una sonrisa es un acto de evolución espiritual?

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