EL TRIUNFO DE LOS CIEGOS VOLUNTARIOS: CUANDO EL APLAUSO SEPULTA LA VERDAD. Por Carlos Garcés.

EL TRIUNFO DE LOS CIEGOS VOLUNTARIOS: CUANDO EL APLAUSO SEPULTA LA VERDAD. Por Carlos Garcés.

Vivimos en una sociedad anestesiada por su propia sumisión. Una época degradante en la que una masa de ciudadanos ha decidido, por voluntad propia, extirparse el cerebro para convertirse en un rebaño de focas aplaudidoras. Da igual el color de las siglas, la ideología o el altar desde el que hable el líder de turno; el espectáculo es bochornoso: la adoración fanática a la palabrería y el desprecio absoluto hacia la cruda realidad de los hechos.

​Ya basta de justificar a esta gente. No son víctimas de ningún engaño; son drogadictos del relato. Prefieren tragarse cualquier mentira reconfortante antes que asumir la humillación de aceptar que sus mesías políticos les mienten a la cara. Se emocionan con discursos vacíos diseñados para manipular sus emociones más básicas, ovacionan promesas que saben falsas y defienden con rabia a personajes que solo los usan como mercancía electoral. Eso no es lealtad; es una estupidez voluntaria y militante.

​¿Cómo se puede ser tan sumiso como para no ver más allá de las propias narices? ¿En qué momento se cambió la dignidad ciudadana por la fe ciega en un buen guion?

​La verdad es incómoda, pero hay que decirla: el fanatismo es la salida de los cobardes. Exigir coherencia, contrastar datos y mirar los resultados exige una columna vertebral que esta gente no tiene. Es mucho más cómodo arrodillarse a aplaudir en el teatro de la complicidad, ignorando que cada ovación a un discurso vacío es una humillación a su propia inteligencia.

​Dejemos los eufemismos a un lado: quienes aplauden discursos e ignoran los hechos no son engañados, son cómplices del desastre. El elogio ciego es simple servidumbre. Mientras sigan idolatrando a los líderes por lo bien que mienten y no por lo que hacen, serán los responsables directos de la decadencia común.

​Despierta de una vez. Los hechos no necesitan tu fe, necesitan tu juicio. Porque al final, tu aplauso es su impunidad.

​📺 Hemeroteca contra la amnesia colectiva: Para los que piensen que esto es una crítica improvisada de hoy, os comparto este documento. El 5 de noviembre de 2019, en una brevísima entrevista que me hicieron en TV3, ya afirmaba exactamente esto. Han pasado los años, pero mi convicción sigue intacta: "Los políticos deberían ser mudos porque así la gente los valoraría, no por lo que dicen, sino por lo que hacen"

Os dejo el corte del vídeo a continuación:


Carlos Garcés.
9 de junio de 2026.













"SENATOR". Carlos Garcés.

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