MI EXPERIENCIA CON "RECORD GO" ALQUILER DE VEHÍCULOS: CUANDO LA FIDELIDAD DE AÑOS NO VALE NADA FRENTE A UN PROTOCOLO ROBÓTICO. Por Carlos Garcés.
Queridos amigos, hoy quiero compartir con vosotros una profunda reflexión y una experiencia personal que me ha dejado un amargo sabor de boca, pero que refleja a la perfección la deshumanización de los tiempos que vivimos.
Durante muchos años, he sido un cliente fiel y recurrent de la empresa de alquiler de vehículos "Record Go". He confiado en ellos en innumerables ocasiones, he utilizado su aplicación móvil y siempre he creído que la fidelidad comercial era un camino de doble sentido. Me equivocaba por completo.
Recientemente cambié mi dirección de correo electrónico. Un trámite que debería ser sencillo se convirtió en un muro burocrático insalvable porque su sistema automatizado requería confirmar el cambio desde el correo antiguo, al cual ya no tengo acceso. Ante la imposibilidad digital, decidí aplicar el sentido común: me personé físicamente en una de las agencias de "Record Go". Allí, de persona a persona, me identifiqué ante sus empleados cara a cara. Pensé que el factor humano resolvería el problema de inmediato. Qué ingenuidad la mía.
Días después, el Servicio de Atención Postventa me envía un correo electrónico genérico a esa misma nueva dirección, exigiéndome que les envíe escaneado mi DNI, mi firma, una solicitud por escrito y toda una serie de burocracia que ellos ya tienen en sus bases de datos, bajo la excusa de que sin esos documentos no aceptarán el cambio y escudándose de forma fría en el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD).
Les contesté con un escrito educado pero muy firme, explicándoles que la ley de protección de datos está para proteger al usuario, no para que las empresas la usen como un escudo de pereza para no dar una atención humana. Les recordé que ya me había identificado físicamente en sus oficinas y que su aplicación sigue instalada en mi teléfono. ¿La respuesta de Record Go? Una nueva plantilla automática, fría y cortante: "Entendemos que pueda no ser el procedimiento deseado, sin embargo, es el procedimiento a seguir".
Y ya está. Fin de la discusión para ellos. Un "lo toma o lo deja" automatizado y dictado por una máquina.
Esta situación me lleva a una conclusión lapidaria: Ya basta de tantas molestias, trabas y tonterías de protocolos robotizados. Empresas como "Record Go" se gastan millones en publicidad hablándonos de "experiencia de cliente" y cercanía, pero a la hora de la verdad, cuando un cliente de toda la vida tiene un problema real, te atiende una máquina o un empleado atado de pies y manos por un protocolo absurdo que anula cualquier atisbo de empatía o inteligencia humana. Si una empresa prefiere perder a un cliente veterano antes que levantar un teléfono o aplicar el sentido común, es que esa empresa ha perdido el norte.
Por mi parte, lo tengo claro. Me niego a aceptar este trato deshumanizado. Hoy mismo me doy de baja de su servicio y no volveré a reservar jamás un coche con "Record Go".
De hecho, esta firme decisión con "Record Go" no es un hecho aislado: es lo mismo que he venido haciendo a lo largo de estos últimos años en todos aquellos sitios, establecimientos y empresas donde han intentado humillarme o tratarme como un simple número o una máquina, en lugar de como a un Ser Humano. Tengo por norma vital no regalar mi dinero ni mi fidelidad a quienes desprecian la dignidad y el trato personal.
La tecnología debería estar para hacernos la vida más fácil, no para levantar muros. Si no hay un ser humano al otro lado capaz de escuchar y resolver, a mí no me interesa su negocio.
¿Os ha pasado algo parecido últimamente con este tipo de servicios robotizados? Os leo en los comentarios.

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