"EL FUGITIVO". SERIE DE TELEVISIÓN ESTADOUNIDENSE EMITIDA EN ESPAÑA EN LOS AÑOS 60 Y 70. Por Carlos Garcés.


"EL FUGITIVO". SERIE DE TELEVISIÓN ESTADOUNIDENSE EMITIDA EN ESPAÑA EN LOS AÑOS 60 Y 70. Por Carlos Garcés.


"El Fugitivo" Serie de televisión estadounidense emitida en España en los años 60 y 70.

Título original: The Fugitive

Protagonista: David Janssen (como el Dr. Richard Kimble)

Creador: Roy Huggins

Cadena original: American Broadcasting Company (Estados Unidos)

Primera emisión: 1963

Última emisión: 1967

Temporadas: 4

Episodios: 120 (blanco y negro las primeras tres temporadas; color la última)

Argumento.

La historia gira en torno al Dr. Richard Kimble, un médico respetado que es acusado injustamente del asesinato de su esposa. Condenado a muerte, Kimble logra escapar durante un accidente del tren que lo traslada a prisión. A partir de ese momento, se convierte en un fugitivo, huyendo por todo Estados Unidos mientras trata de probar su inocencia.

Su objetivo principal es encontrar al verdadero asesino, un misterioso hombre manco que fue visto cerca de la escena del crimen. Mientras tanto, es incansablemente perseguido por el teniente Philip Gerard, decidido a capturarlo.

Cada capítulo muestra a Kimble en una nueva ciudad, bajo una identidad falsa, trabajando en lo que puede, ayudando a personas en problemas, pero siempre en riesgo de ser descubierto. La serie es una mezcla de drama, suspense y crítica social.

Pero más allá del argumento, para muchos de nosotros, y me incluyo sin ninguna duda, El Fugitivo no era solo una serie: era casi un ritual. Recuerdo perfectamente aquellos sábados por la noche en los que no me la perdía por nada del mundo. Había algo especial en ese momento de la semana, en ese silencio expectante delante del televisor, en esa historia que te atrapaba desde el primer minuto y que te hacía sentir que estabas acompañando a Kimble en su huida constante.

Para un joven de aquella época, aquella serie no solo entretenía: te hacía pensar. Porque, en el fondo, hablaba de algo profundamente humano: la injusticia, la soledad, la lucha contra un destino impuesto y la necesidad de demostrar la verdad incluso cuando todo parece perdido.

Final histórico:

El último episodio, titulado "The Judgment" (El juicio), fue emitido el 29 de agosto de 1967 y se convirtió en uno de los capítulos más vistos en la historia de la televisión estadounidense. En él, finalmente Kimble se enfrenta al verdadero asesino y es exonerado.

Aquel final no fue solo un desenlace: fue un acontecimiento. En una época sin plataformas, sin repeticiones inmediatas y sin la saturación actual, ese episodio se vivió como algo casi colectivo. Era el cierre de una historia que había acompañado durante años a millones de personas. Y cuando por fin llega la verdad, uno siente casi un alivio personal, como si la justicia, al menos por una vez, hubiera vencido.

Recepción en España:

La serie fue emitida en España por TVE en la década de 1960 y repetida en los años 70. Su estilo sobrio, la intriga constante y la actuación de David Janssen conmovieron a toda una generación. Muchos españoles la recuerdan con cariño, junto a otras grandes series como Bonanza, Los Intocables o Misión Imposible.

En España, El Fugitivo tuvo un impacto enorme. Formaba parte de una televisión muy distinta a la actual: más limitada en medios, sí, pero también más intensa en contenidos y en capacidad de reunir a la familia frente a la pantalla. Aquellas series no eran consumo rápido: eran acontecimientos semanales.

Y quizá por eso dejaron una huella mucho más profunda. Porque no solo se veían: se esperaban, se comentaban, se vivían.

Legado:

La serie fue adaptada al cine en 1993 con Harrison Ford como Richard Kimble y Tommy Lee Jones como el agente que lo persigue.

También tuvo un remake televisivo en 2000, aunque sin el mismo éxito.

Pero, siendo honestos, ninguna adaptación ha logrado capturar del todo el alma de la serie original. Porque El Fugitivo no era solo una historia bien contada: era un reflejo de una época, de una forma de hacer televisión y, sobre todo, de una forma de sentir.

Hoy, visto con perspectiva, uno se da cuenta de que aquellas producciones tenían algo que se ha ido perdiendo: profundidad, humanidad y una narrativa que no necesitaba artificios para emocionar.

Y yo, personalmente, sigo recordando con especial cariño aquellos sábados por la noche, cuando el mundo se detenía por un momento y un hombre inocente seguía corriendo, capítulo tras capítulo, en busca de la verdad.

Carlos Garcés.
3 de mayo de 2026.









"SENATOR". Carlos Garcés.

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