El reciente y escalofriante caso del sacerdote Larry Holland en Canadá, acosado por el sistema sanitario para que aceptara la eutanasia mientras solo pedía que le curaran una cadera, no es una anécdota lejana. Es el espejo de lo que la clase política ha diseñado para España.
Un arco parlamentario, una sola voluntad criminal:
Es hora de señalar con nombres y siglas la gran estafa de la democracia española. Desde la extrema izquierda de Podemos y Sumar, hasta la supuesta alternativa de Vox, pasando por el PSOE y la tibieza sistémica del PP. No hay excepciones. No hay disidencia real.
Mientras el ciudadano cree elegir entre opciones opuestas, la realidad es que todos, absolutamente todos, han aceptado como "hechos consumados" las leyes del aborto y la eutanasia. Ningún partido político en el Congreso exige hoy, como primer punto del orden del día, la derogación inmediata y sin matices de estas leyes de muerte.
Mercenarios de la criminal y genocida AGENDA 2030:
¿Por qué este silencio unánime? La respuesta es sencilla y aterradora: España ya no se gobierna desde Madrid, sino desde los despachos del globalismo. Todos estos partidos se han convertido en organizaciones a sueldo de la AGENDA 2030.
- La Izquierda (PSOE/Podemos/Sumar): Actúa como la punta de lanza, vendiendo el asesinato del no nacido y la eliminación del anciano como "derechos" y "progreso".
- La Derecha (PP/VOX): Cumple el papel más cínico. Los unos, por omisión y cobardía, prometiendo "reformas" que nunca ejecutan; los otros, por permitir que la defensa de la vida sea un tema secundario frente a sus cálculos electorales y estrategias de pacto.
El Estado contra el ciudadano:
Al aceptar estas leyes, el Estado español ha dejado de ser un protector para convertirse en un agresor. Cuando un político no exige la derogación de la ley del aborto y la eutanasia, está validando que el Estado tiene derecho a decidir quién es digno de vivir y quién debe morir por ser "costoso" o "inconveniente".
Llamemos a las cosas por su nombre: un sistema político que legisla contra la vida de sus propios ciudadanos es un sistema criminal. La criminal y genocida AGENDA 2030 exige una reducción de la población y un control total sobre la biología humana, y nuestros políticos, de izquierda a derecha, son los capataces encargados de ejecutar esa hoja de ruta a cambio de mantener sus prebendas.
Conclusión:
La historia de Larry Holland es un aviso. En España, la maquinaria ya está engrasada. Si no existe un partido que ponga la derogación total de estas leyes como condición irrenunciable para cualquier diálogo, es que no existe oposición. Solo existe una casta servil a intereses extranjeros, unida en un consenso de muerte que nos condena a todos.
La vida no se negocia. La política española, hoy, es el enemigo.
Carlos Garcés.
4 de mayo de 2026.

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