​«HAGA COMO YO, NO SE META EN POLÍTICA»: LA ADVERTENCIA DEL GENERALÍSIMO FRANCO FRENTE A LA RUINA DE LOS PARTIDOS Y LA ACTUAL CRIMINAL AGENDA 2030. Por Carlos Garcés.



«HAGA COMO YO, NO SE META EN POLÍTICA»: LA ADVERTENCIA DEL GENERALÍSIMO FRANCO FRENTE A LA RUINA DE LOS PARTIDOS Y LA ACTUAL CRIMINAL AGENDA 2030. Por Carlos Garcés.

«Haga como yo, no se meta en política». Aquella frase de Francisco Franco, a menudo malinterpretada por la miopía liberal, no era una invitación a la indiferencia, sino una advertencia magistral sobre la naturaleza ponzoñosa de los partidos políticos. Hoy, décadas después, la historia le da la razón con una fuerza devastadora: los partidos no han venido a servir a España, sino a servirse de ella, convirtiéndola en un tablero de ajedrez para intereses ajenos a nuestra soberanía.

​El Cáncer de la Partitocracia

​Franco lo vio con claridad meridiana: los partidos políticos son la división institucionalizada. Son el mecanismo por el cual una nación se fragmenta para que unas élites puedan medrar. Lo que hoy llaman "democracia" no es más que una subasta al mejor postor, donde la unidad de España y el bienestar de las familias se sacrifican en el altar de los pactos de despacho y las cuotas de poder.

​Aquella "ruina de España" que el Caudillo vaticinó si regresaba el sistema de partidos es hoy nuestra realidad cotidiana. Una nación endeudada, dividida por fronteras ideológicas artificiales y gestionada por una clase política que no ha trabajado fuera de sus sedes en la vida.

​La criminal y genocida AGENDA 2030: El Nuevo Yugo Extranjero

​Pero el problema ha subido de nivel. Si antes la amenaza era la lucha fratricida, hoy los partidos han encontrado un nuevo amo: la criminal AGENDA 2030. Hemos pasado de la soberanía nacional que Franco defendió con mano de hierro a ser una colonia de los burócratas de Bruselas y los ideólogos de Nueva York.

​La AGENDA 2030 es el culmen de lo que Franco detestaba:

​La pérdida de soberanía: Las leyes ya no se deciden en Madrid pensando en el campo español o en la industria nacional, sino en foros internacionales que nadie ha votado.

​El ataque a la tradición: Buscan desmantelar la identidad cristiana y los valores que hicieron a España grande, sustituyéndolos por un relativismo obligatorio.

​El control social: Bajo la excusa de la "sostenibilidad", imponen un estilo de vida que asfixia al trabajador y al pequeño propietario, mientras las grandes corporaciones aplauden.

​Conclusión: La Política contra la Patria.

​Cuando Franco decía «no se meta en política», se refería a esa política de fango, de mentiras y de traición que hoy inunda el Parlamento. La verdadera política, la que importa, es la de la unidad, el orden y la justicia social, conceptos que hoy parecen proscritos.

​Hoy, mientras los partidos se pelean por migajas mientras entregan las llaves de nuestra casa a la AGENDA 2030, la figura de Franco emerge no como pasado, sino como una lección de futuro. España no necesita más partidos; necesita recuperar el sentido del deber, la soberanía nacional y el orgullo de ser una nación que no se arrodilla ante ninguna AGENDA globalista criminal y genocida.

Carlos Garcés.
25 de abril de 2026.










"SENATOR". Carlos Garcés.

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