EL MATRIARCADO DEL PRIVILEGIO: El Sexo como Estafa y el Hombre como Víctima Propiciatoria. Por Carlos Garcés.
EL MATRIARCADO DEL PRIVILEGIO: El Sexo como Estafa y el Hombre como Víctima Propiciatoria. Por Carlos Garcés.
Dejémonos de tibiezas. Aunque no sean todas, hoy existe una masa social, claramente mayoritaria, de mujeres en España que ha hecho del odio al hombre su modelo de negocio y de su propio cuerpo su principal activo financiero. Negar esta realidad no es ser moderado; es ser un cómplice castrado por la corrección política.
No es igualdad. Es una guerra de rapiña.
1. La Explotación del Rencor:
Bajo el paraguas del feminismo de Estado, una gran mayoría silenciosa de mujeres se beneficia de un sistema que criminaliza al varón por el solo hecho de existir. Han aceptado con gusto el papel de "víctimas profesionales" porque han descubierto que victimizarse paga. Han convertido la convivencia en una emboscada permanente, donde el hombre debe pedir perdón por su naturaleza mientras ellas facturan gracias a su hostilidad.
2. El Cuerpo como Moneda de Cambio e hipocresía:
Es hora de señalar la contradicción más asquerosa de nuestro tiempo: la mujer que clama contra la "cosificación" mientras pone precio a su intimidad en el mercado digital y no digital.
Se venden como productos en escaparates virtuales y reales.
Monetizan el exhibicionismo más burdo bajo el mantra del "empoderamiento".
Exigen ser tratadas con una reverencia sagrada mientras se subastan al mejor postor.
Es una prostitución ideológica y material protegida por la ley.
Criminalizan la mirada del hombre mientras viven de su billetera; le tachan de depredador mientras actúan como parásitos de su esfuerzo. El cuerpo femenino ya no es dignidad, es un arma arrojadiza y una herramienta de chantaje político.
3. La degradación del hombre:
En esta España enferma, el hombre ha sido degradado a la categoría de mercancía sacrificable.
Es el pagador de impuestos que sostiene los "chiringuitos" que lo insultan.
Es el sospechoso habitual en una justicia que ha quemado el Código Penal para complacer al lobby de género.
Es el despojo que pierde hijos, casa y vida ante la sola palabra de una mujer, cuya presunción de veracidad se ha convertido en un Derecho divino.
La mujer que hoy calla o mira hacia otro lado ante estas injusticias porque "le conviene", no es una víctima: es una beneficiaria del abuso. Es la que prefiere el privilegio a la justicia y la ventaja legal al mérito personal.
4. ¡BASTA DE EXTORSIÓN FEMINISTA!
El sistema se sostiene sobre una mentira institucionalizada: que la mujer es débil y el hombre un opresor. La realidad es la opuesta: hoy, el hombre camina sobre un campo de minas legal mientras una industria parasitaria, formada por políticas, activistas y oportunistas de eso que llaman derechas e izquierdas, de VOX a PODEMOS, se llena los bolsillos con el presupuesto público.
No es justicia, es tiranía de terciopelo. Ya no pedimos permiso para hablar. Denunciamos la degradación de una sociedad donde el sexo se ha convertido en un negocio asimétrico y la dignidad masculina en el precio que hay que pagar por su "paz social".
SE ACABÓ EL SILENCIO. SE ACABÓ LA CULPA. SE ACABÓ EL NEGOCIO.
8 de febrero de 2026.

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