ABASCAL ANTE FRANCO: LA RENUNCIA AL VENCEDOR DEL COMUNISMO. Por Carlos Garcés.



ABASCAL ANTE FRANCO: LA RENUNCIA AL VENCEDOR DEL COMUNISMO. Por Carlos Garcés.

Uno podría esperar que un dirigente de la ""derecha"" española, ante la figura de Francisco Franco, quien venció al comunismo como se debe en España y fue artífice de cuatro décadas de orden, estabilidad y prosperidad en nuestro país, con sus aciertos y también con sus errores, se sitúe claramente en su defensa o, al menos, muestre respeto inequívoco por lo que supuso en la historia española. 

Pero Santiago Abascal ha elegido otra línea: no defender a Franco, no reivindicar su legado, y en numerosas ocasiones expresarse de forma que se desmarca de esa figura histórica.

Abascal ha repetido con insistencia que él no es franquista y que VOX tampoco lo es. En declaraciones públicas ha dicho que el partido no tiene una postura oficial sobre Franco y que su figura no es objeto de admiración ni de defensa dentro de VOX. 

Ha afirmado de manera rotunda que no comparte ni sus métodos ni su forma de gobierno, que el franquismo es “historia” y que no pretende ser reivindicado ni asumido como ejemplo a seguir. Estas palabras muestran claramente su voluntad de distanciarse de Franco, incluso ante quienes defienden su legado.

Durante la exhumación del Generalísimo Franco del Valle de los Caídos en 2019, Abascal criticó abiertamente el acto político, pero no para ensalzar al "dictador", sino señalando que la medida era una manipulación del Gobierno, una “escenografía política” destinada a dividir a los españoles. En este contexto, llegó a decir que los restos de Franco eran solo un pretexto y que lo importante para él era denunciar el uso partidista de la historia, no reivindicar al vencedor del comunismo. Al mismo tiempo, prohibió a los dirigentes de VOX acudir al acto, mostrando con sus hechos un rechazo explícito a cualquier conmemoración que pudiera interpretarse como homenaje a Franco.

Abascal ha definido en varias ocasiones que el franquismo no es un modelo a seguir, y que cualquier elogio hacia esa época o hacia Franco es ajeno a la línea de su partido. Ha reiterado que VOX defiende la unidad de España y los valores constitucionales actuales, no el pasado franquista, y que dentro del partido existen opiniones diversas sobre la historia, lo que sirve para reafirmar que él no se identifica con el "dictador".

Incluso cuando compara al Gobierno actual con otras épocas, Abascal lo hace desde un plano crítico hacia la gestión política, nunca para reivindicar la dictadura. Ha llegado a afirmar que criticar al Gobierno actual es necesario y que hacerlo no implica defender a Franco, dejando claro que el franquismo no forma parte de su discurso político.

Si una persona que se dice patriota no es capaz de defender a quien venció al comunismo y dio 40 años de bienestar a los españoles, ¿qué otra cosa va a defender? ¿A quién va a defender? Pues a lo que ya es claro y notorio, al globalismo que tanto daño ha hecho y sigue haciendo a España. 

En definitiva, todas las palabras y actuaciones de Santiago Abascal muestran un patrón consistente: desmarcarse de Franco y del franquismo, criticar cualquier intento de venerarlo, y asegurarse de que VOX no sea vinculado a esa época histórica. 

Para quien esperaba de un político de la ""derecha"" española una defensa, reconocimiento o reivindicación del último gran militar y estadista que ha tenido España, Abascal ha optado por la distancia, la negación y la crítica, dejando claro que su lealtad histórica no está con Franco ni con su legado.

Y mientras tanto, ellos se pasan dando vivas a los que hicieron grande a España hace 500 años y no a quien la hizo grande a España hace 90. Eso es un acto de traición. 
Abascal, eres un traidor.

Carlos Garcés.
13 de febrero de 2026.











"SENATOR". Carlos Garcés.

Comentarios