UN ASESOR DE ABASCAL COBRA 26.795 EUROS AL MES PARA ‘SALVAR ESPAÑA". Los salvadores de España y el negocio de la patria. Por Carlos Garcés.
UN ASESOR DE ABASCAL COBRA 26.795 EUROS AL MES PARA ‘SALVAR ESPAÑA". Los salvadores de España y el negocio de la patria. Por Carlos Garcés.
Hay algo profundamente indecente en quien se presenta como salvador de España mientras continúa convirtiendo la política en un negocio privado. Algo obsceno en quien llena la boca de patria, sacrificio y austeridad… mientras vive del sistema que dice combatir.
Porque no estamos hablando de errores, ni de despistes, ni de matices técnicos. Estamos hablando de 26.000 euros largos al mes, facturados religiosamente a una empresa administrada por Kiko Méndez Monasterio, para asesorar al “líder que iba a cambiarlo todo”. No para salvar España, sino para vivir de ella.
Quien promete regeneración no puede hacerlo copiando las peores prácticas de la vieja política.
Quien acusa a los demás de chiringuitos no puede montar el suyo propio.
Quien señala a “la casta” no puede comportarse exactamente igual que ella, solo que envuelto en banderas.
Esto no es una cuestión legal, que ya se encargarán otros de justificar.
Es una cuestión moral.
Y moralmente, esto apesta.
Porque mientras millones de españoles sobreviven con sueldos que no llegan a fin de mes, mientras pensionistas cuentan céntimos y jóvenes no ven futuro, hay quien se forra a la sombra del discurso patriótico, sin dar explicaciones, sin rubor, sin vergüenza.
ESPAÑA NO NECESITA SALVADORES PROFESIONALES.
ESPAÑA NO NECESITA MESÍAS A SUELDO.
España necesita gente honesta, coherente y capaz de vivir como habla.
Lo demás es estafa emocional.
Es utilizar la desesperación de un país para llenarse los bolsillos.
Es convertir la indignación legítima en mercancía política.
Y cuando quien dice venir a limpiar termina cobrando como un ministro de lujo, pero sin dar la cara, el problema ya no es el sistema: el problema es la mentira.
Porque España no se hunde solo por culpa de los de siempre.
Se hunde también por culpa de quienes prometieron ser distintos…y resultaron ser exactamente la misma basura.

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