PROPÓSITO 2026: CONTINUAR ABRAZANDO LA REBELDÍA Y CONSTRUIR "MY WAY". Por Carlos Garcés.


PROPÓSITO 2026: CONTINUAR ABRAZANDO LA REBELDÍA Y CONSTRUIR "MY WAY". Por Carlos Garcés. 

Iniciamos un nuevo ciclo, pero no nos engañemos: el calendario cambia, pero las cadenas pretenden seguir siendo las mismas. Mientras nos bombardean con consignas de ingeniería social, con la AGENDA 2030 como hoja de ruta para uniformarnos, y bajo el mandato de una criminal clase política, nacional, autonómica y local, que ha hecho del servilismo su modo de vida, hoy alzamos la voz.

Este año no pedimos permiso. Este año, nos rebelamos. Porque la libertad no es algo que los políticos nos concedan; es algo que ellos intentan quitarnos y que nosotros debemos ejercer por Derecho propio. Y no hay mejor guía para esta resistencia que la voz de aquel que jamás permitió que nadie le marcara el paso: Frank Sinatra.

El Himno de los que no se Doblan:

"My Way" no es una canción de despedida; es un manifiesto de soberanía individual. Cuando Frank entona aquello de “I did what I had to do”, nos está recordando que el deber de un hombre libre es ser fiel a sus principios, incluso, y especialmente, cuando estos chocan con lo “políticamente correcto” o los dictados de las élites globales.

En España, hoy más que nunca, necesitamos esa actitud. Necesitamos desobedecer la apatía y rebelarnos contra quienes pretenden gestionar cada minuto de nuestra existencia desde sus despachos oficiales.

Un Camino Sin Concesiones:

Analizar la letra de esta obra maestra bajo la luz del presente nos da las claves para este 2026:

“I ate it up and spit it out” (Me lo comí todo y lo escupí): Así debemos tratar las promesas vacías de los que viven de la política a nuestra costa. Hay que tener el estómago para ver la realidad y la valentía para rechazar sus dogmas impuestos.

“The record shows I took the blows” (El registro muestra que aguanté los golpes): La rebeldía tiene un precio. Habrá críticas, habrá intentos de silencio, pero el honor reside en mantenerse en pie, firme frente a los que intentan pastorearnos.

“To say the things he truly feels” (Decir lo que realmente se siente): Esta es la mayor desobediencia actual. Frente a la censura blanda y la agenda impuesta, la verdad es nuestra mejor arma.

Pero más allá de Sinatra, este año no basta con mirarse al ombligo ni con indignarse desde las redes. La realidad es mucho más cruda: nada de lo que emana del poder actual es inocente, aunque a veces venga envuelto en palabras bonitas o promesas bien maquilladas. NADA DEBE SER OBEDECIDO.

El verdadero propósito para este 2026 debe ser recuperar la altura de miras, esa que muchos tuvieron en 2020 y que con el paso del tiempo se diluyó entre cansancio, comodidad, miedo o falsa sensación de normalidad.

Hace falta desobediencia consciente.

Hace falta rebeldía moral.

Hace falta coherencia, incluso cuando tiene un precio.

Y, sobre todo, hace falta volver a pensar, actuar y relacionarnos como personas libres, reconstruyendo vínculos reales, HUMANOS y sólidos. Y para ello hay que abandonar las nuevas tecnologías que tanto daño físico y mental están haciendo.

Este es el año de dejar de pedir permiso, de asumir que NADIE VENDRÁ A SALVARNOS y de reconocer que LA RESPONSABILIDAD ES EXCLUSIVAMENTE NUESTRA. Combatir el mal no es una consigna: es una actitud diaria. Y no se combate obedeciendo, sino rebelándose.

Un Brindis por los Indomables:

NO ESPERES NADA DE QUIENES GESTIONAN LO PÚBLICO NI DE NINGÚN POLÍTICO; ellos solo gestionan sus propios intereses. Este 1 de enero, mira al espejo y reconoce al único soberano de tu destino.

La rebeldía que aquí defendemos es dura, es áspera, pero es la única que nos hace Humanos. Si este sistema quiere ciudadanos sumisos, que nos encuentre de frente, con la mirada de Sinatra y el paso firme.

Que este año nos llamen desobedientes, que nos llamen rebeldes. Porque al final del día, cuando caiga el telón, lo único que importará es que, frente a agendas, políticos e imposiciones, podamos decir con orgullo: “LO HICE A MI MANERA”.

¡A por el 2026! Sin miedo, sin permiso y con toda la rebeldía y desobediencia que sea necesaria.

Carlos Garcés.
1 de enero de 2026.















"SENATOR". Carlos Garcés.

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