GUETOS DE CEMENTO Y CONTROL: LA CIUDAD QUE NOS VIGILA. Por Carlos Garcés.


GUETOS DE CEMENTO Y CONTROL: LA CIUDAD QUE NOS VIGILA. Por Carlos Garcés.

Estamos siendo engañados, confinados y convertidos en prisioneros de nuestra propia ciudad o pueblo. Las calles que fueron nuestras se estrechan, los carriles que facilitaban la movilidad desaparecen, y en su lugar nos ofrecen plazas inútiles, bancos de exhibición y caminos peatonales diseñados para que los controlen mejor. Cada obra pública que celebran como “progreso” no es más que una jaula disfrazada de modernidad.

Las llamadas “ciudades de quince minutos” no son más que guetos de lujo para ciegos. Todo está calculado: dónde caminas, dónde te sientas, qué miras y, sobre todo, qué dices. Las cámaras te observan, los micrófonos te escuchan, las antenas 5G te conocen mejor que tú mismo. Cada gesto, cada palabra, cada movimiento, cada pensamiento, está siendo analizado, registrado y catalogado. Bienvenidos a la ciudad que te vigila sin que siquiera lo notes.

Y mientras esto sucede, la población mira sin ver. Zombis con ojos pegados a sus pantallas, ciegos voluntarios que aplauden sus propias jaulas, incapaces de comprender que están siendo convertidos en autómatas, en piezas de un experimento social gigantesco que forma parte de la criminal y genocida AGENDA 2030. Cada paso que dan, cada banco en el que se sientan, cada paseo por una calle “bonita” es una cadena más que los ata.

No hay progreso. No hay eficiencia. No hay libertad. Solo control. Guetos de cemento y metal, llenos de sensores y cámaras, poblados por ciudadanos convertidos en robots complacientes. Y lo más triste: ellos mismos aplauden su propia servidumbre.

Despertad antes de que sea demasiado tarde. Porque cada semáforo, cada plaza, cada banco, cada antena, cada cámara es una pieza de la jaula que llaman “modernidad”. Si no reaccionamos, lo que nos espera no es una ciudad habitable, sino un laboratorio de control total, donde la vida humana es solo un dato más, y la libertad, un recuerdo que desaparece.

El tiempo de mirar pasivamente ha terminado. O abrimos los ojos y ACTUAMOS y nos REBELAMOS y DESOBEDECEMOS, o nos convertiremos en nada más que sombras, observadas, controladas, domesticadas… condenadas a vivir en un gueto, como los animales de granja, diseñado para que olvidemos que alguna vez fuimos libres.

Carlos Garcés.
25 de enero de 2026.











"SENATOR". Carlos Garcés.

Comentarios