CÓRDOBA Y LA TRAGEDIA ANUNCIADA: LA DEJACIÓN DE LOS POLÍTICOS Y LA CRIMINAL AGENDA 2030. Por Carlos Garcés


CÓRDOBA Y LA TRAGEDIA ANUNCIADA: LA DEJACIÓN DE LOS POLÍTICOS Y LA CRIMINAL AGENDA 2030. Por Carlos Garcés

Una vez más, la tragedia llama a nuestra puerta. El accidente de Córdoba, como tantos otros antes, nos recuerda algo que llevo años denunciando: nuestras infraestructuras públicas se encuentran en un estado de abandono absoluto. Carreteras, puentes, autopistas, trenes… todo parece condenado a la ruina mientras los políticos, sin excepción, miran para otro lado. Y cuando digo “miran para otro lado” no es una metáfora: los presupuestos destinados al mantenimiento se desvían, se recortan o simplemente se ignoran.

Y luego llega el momento de la tragedia. Entonces, de repente, todos los políticos se visten de solidarios. Apariciones en televisión, declaraciones vacías, promesas que nadie cumple. El circo de siempre se despliega: dimisiones que se exigen, banderas que se izan, lágrimas calculadas, y nada cambia realmente. Porque mientras tanto, la realidad sigue siendo la misma: los ciudadanos somos los que perdemos.

No es casualidad que esto suceda. Todo encaja en la lógica perversa de la criminal y genocida AGENDA 2030, ese plan global en el que nuestros políticos, de todos los colores, están unidos… pero no en beneficio nuestro, sino en contra. Los presupuestos destinados al mantenimiento se desvían hacia obras innecesarias, como las llamadas “ciudades de quince minutos”, o hacia otras cuestiones secundarias, mientras nuestros puentes y carreteras se deterioran sin que nadie actúe. Dejar morir nuestras infraestructuras, recortar la seguridad, desviar fondos, fomentar la dependencia y la resignación… todo forma parte de un entramado que degrada nuestra vida cotidiana y nos convierte en víctimas pasivas de un sistema que nunca nos ha protegido.

Y, como siempre, la gente olvida. Los aplausos a los “gestos solidarios”, la indignación efímera, las palabras bonitas… y luego, al día siguiente, todo vuelve a su sitio. Los presupuestos siguen desviándose, los puentes siguen a punto de colapsar, las carreteras siguen en mal estado, y los políticos siguen contando votos mientras nosotros contamos muertos.

Pero no podemos ignorar que la ciudadanía tiene la culpa. Muchos legitiman este sistema con su silencio, su conformismo o su voto. Y así, entre la dejadez de los que mandan y la pasividad de los que obedecen, se construye un ciclo mortal que algún día nos traerá otra tragedia, igual o peor.

Hoy Córdoba llora. Mañana lloraremos otros. Y mientras, la criminal y genocida AGENDA 2030 avanza, los políticos se reparten protagonismos, y los ciudadanos seguimos pagando con nuestra seguridad, nuestra libertad y nuestras vidas.

Porque esta dejadez no es casual: es criminal. Y no hay gestos solidarios ni lágrimas televisadas que puedan cambiarlo.

Carlos Garcés.
19 de enero de 2026.











"SENATOR". Carlos Garcés.

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