LO QUE LE HACEN A BRUCE WILLIS ES UN ACTO CRIMINAL CONTRA LA HUMANIDAD. Por Carlos Garcés.
Lo que se está haciendo con Bruce Willis no es un simple asunto privado de una familia famosa. Es un espejo terrible de lo que esta sociedad decadente aplaude, justifica y normaliza que no es otra cosa que apartar, encerrar y deshacerse de quien ya no encaja en la máquina del éxito, de la comodidad y del falso “bienestar”.
¿Residencia? ¿Alegría para las hijas? ¿Ambiente positivo? ¡QUÉ GRAN MENTIRA! Lo que hay es cobardía, egoísmo y desprecio hacia la persona que es padre, esposo, amigo, SER HUMANO. Bruce Willis, como cualquier persona con demencia, sigue siendo él mismo y lo fue en su día con plenitud. Tal vez hoy no recuerde fechas, tal vez confunda rostros, tal vez tenga momentos de desconexión… pero sigue siendo Bruce. Y quien dice lo contrario se coloca al nivel de los que defienden la eutanasia, el aborto y toda la cultura de la muerte que arrasa a Occidente.
Lo criminal no es la enfermedad. Lo criminal no es la demencia. Lo criminal es apartarlo, recluirlo, abandonarlo, teniendo dinero suficiente para cuidarlo en su propio hogar, rodeado de lo que ama y de quienes le deben lealtad hasta el último segundo de su vida. Eso sí que es criminal.
Y esta actitud no es un caso aislado. Es la demostración de que estamos en un mundo deshumanizado, donde lo incómodo se aparta, donde la vida solo vale si produce, si sonríe, si no molesta. El resto, al basurero de las residencias, disfrazado de cuidado y protección.
Por eso triunfan el aborto y la eutanasia. Porque la sociedad ya no tiene agallas para mirar a los ojos a un niño por nacer, a un anciano frágil, a un enfermo que sufre, y decir: “TU VIDA VALE, Y ESTARÉ CONTIGO HASTA EL FINAL”. En vez de eso, buscan excusas dulzonas: “ambiente de alegría”, “protección de los hijos”, “calidad de vida”… Puro cinismo.
No, señores. LA DIGNIDAD HUMANA NO SE MIDE POR LA UTILIDAD NI POR LA COMODIDAD. Y quien entrega a su ser querido a una residencia pudiendo cuidarlo en casa, lo está matando en vida. Está traicionando lo más sagrado; el deber de amor y fidelidad.
Hoy es Bruce Willis. Mañana puede ser cualquiera. La cultura de la muerte avanza porque nadie la combate con palabras claras. Pues aquí va:
LLEVAR A UN ENFERMO A UNA RESIDENCIA TENIENDO LOS MEDIOS PARA CUIDARLO EN CASA ES UN CRIMEN MORAL, UN ASESINATO LENTO, UNA RENUNCIA A LA HUMANIDAD.
Y lo diré sin rodeos: quienes hacen esto, aun envueltos en sonrisas y discursos tiernos, están colaborando en la destrucción de la vida.
17 de septiembre de 2025.

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