EMULACIONES
Despertar una alerta hacia el fraude de cada emulación, nos permite confrontar nuestro temor a la verdad.
Consideremos que:
-Al suplantar la voluntad con voluntarismo y la valentía con bravuconería, se encierra la conciencia en su ensimismamiento.
-Al suplantar el esfuerzo con el forzamiento, se daña la espontaneidad.
-Al suplantar la felicidad con una sonrisa y la bondad con buenas intenciones, se incrementa la hipocresía.
-Al suplantar la sabiduría con un resabio prestado, se aumenta la indefensión existencial de la conciencia.
-Al suplantar la paciencia con una atemorizada resignación, se incrementa la cobardía.
Percibir estas emulaciones, sin actuar sobre sus causas, supone una complicidad con la mentira.
La alerta que se requeriría suele quedar anegada bajo las capas de astucia que generan estas emulaciones.
Unas emulaciones que, huyendo de la verdad, se adaptan a la singularidad de quien las sufre, haciéndose finalmente invisibles para éste.
🔗Extraído del libro
El Engaño Subyacente

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