Los aforismos simbólicos de Pitágoras. Counterpropaganda.



Los aforismos simbólicos de Pitágoras

3 de abril de 2023

del libro «Las enseñanzas secretas de todos los tiempos» – Manly P. Hall


Jámblico reunió treinta y nueve de los dichos simbólicos de Pitágoras y los interpretó. Han sido traducidos del griego por Thomas Taylor. Los aforismos eran uno de los métodos de instrucción que más se utilizaban en la universidad pitagórica de Crotona. A continuación se reproducen diez de los más representativos, con una breve explicación de su significado oculto.

I. En lugar de transitar por vías públicas, recorre los caminos menos frecuentados. Quiere decir que quienes deseen alcanzar la sabiduría la deben buscar en solitario.

II. Domina tu lengua por sobre todas las cosas, como hacen los dioses. Este aforismo advierte que las palabras, en lugar de manifestarte, te tergiversan y por eso cuando uno no sabe qué decir, siempre le conviene callar.

III. Cuando sople el viento, adora el sonido. Con esto Pitágoras recuerda a sus discípulos que el mandato divino se escucha en la voz de los elementos y que todas las cosas de la naturaleza manifiestan, mediante la armonía, el ritmo, el orden o el procedimiento, los atributos de la divinidad.

IV. Ayuda a los demás a levantar una carga, pero no a apoyarla en el suelo. Indica al estudiante que colabore con el diligente, pero que jamás asista a aquellos que pretenden eludir sus responsabilidades, porque alentar la indolencia constituye un pecado grave.

V. No hables sin luz sobre cuestiones pitagórica. Se advierte al mundo que no se debe tratar de interpretar los misterios divinos ni los estados de las ciencias sin la iluminación espiritual e intelectual.

VI. Si te has marchado de tu casa, no regreses, porque las furias irán contigo. Con estas palabras, Pitágoras advierte a sus seguidores que quien se ponga a buscar la verdad y, tras aprender parte del misterio, se desamine e intente regresar a su estado anterior de vicio e ignorancia, padecerá mucho, porque es preferible no saber nada sobre la divnidad que aprender un poco y detenerse sin llegar a saberlo todo.

VII. Alimento a un gallo, pero no lo sacrifiques, porque es sagrado para el sol y la luna. Este aforismo oculta dos lecciones importantes. La primera es una advertencia contra el sacrificio de seres vivos a los dioses, porque la vida es sagrada y nadie debe destruirla, ni siquiera para hacer una ofrenda a la divinidad. La segunda advierte que el cuerpo humano (al que aquí se hace referencia como un gallo) es sagrado para el sol (Dios) y para la luna (la Naturaleza) y se debe proteger y conservar como el medio de expresión más precioso que tiene el hombre. Pitágoras también prevenía a sus discípulos contra el suicidio.

VIII. No recibas golondrinas en tu casa. Con esto se advierte a quien va en pos de la verdad que no debe permitir que entren en su cabeza pensamientos dispersos ni que entren en su vida personas ineficaces. Siempre debe estar rodeado de personas racionales y de trabajadores aplicados.

IX. No ofrezcas fácilmente a nadie tu mano derecha. Así se advierte al discípulo que se guarde sus consejos y no brinde sabiduría ni conocimientos (su mano derecha) a los que son incapaces de apreciarlos. En este caso, la mano representa la Verdad, que levanta a quienes han caído por ignorancia, pero, como muchos de los impenitentes no desean la sabiduría, cortarán la mano que se les tiende con generosidad. El tiempo es lo único que puede redirmir a las masas ignorantes.

X. Cuando te levantes de la cama, estira las sábanas para borrar las huellas de tu cuerpo. Pitágoras instruía a sus discípulos que habían pasado del sueño de la ignorancia al despertar de la inteligencia para que suprimieran todos los recuerdos de su anterior oscuridad espitirual, porque un hombre sabio, al pasar, no deja tras de sí ninguna forma que alguien menos inteligente, al verla, vaya a usar como molde para frabricar ídolos.

Los fragmentos pitagóricos más famosos son los Versos áureos, que se atribuyen al propio Pitágoras, aunque caben dudas acerca de su autoría. Los Versos áureos contienen un breve resumen de todo el sistema filosófico que constituye la base de las doctrinas educativas de Crotona, o, como se conoce habitualmente, la escuela itálica. Estos versos comienzan aconsejando al lector que ame a Dios, que venere a los grandes héroes y que respete a los demonios y los habitantes elementales. A continuación, insta al hombre a pensar detenidamente y con diligencia sobre su vida diaria y a preferir los tesosros de la mente y el alma, en lugar de acumular bienes terrenales. Los versos también prometen al hombre que, si supiera su naturaleza material inferior y cultiva el autocontrol, llegará a ser aceptable a la vista de los dioses, se reunirá con ellos y será partícipe de su inmortalidad. (Platón pagó una suma considerable por algunos de los manuscritos de Pitágoras que se habían salvado de la destrucción de Crotona. Véase Historia Deorum Fatidicorum, Ginebra, 1675)

Comentarios