Un 7 de octubre de -14. Nace Druso Julio Cesar, el hijo de Tiberio asesinado por Sejano. Por Jose Miguel Delgado Valerio.



Un 7 de octubre de -14. Nace Druso Julio Cesar, el hijo de Tiberio asesinado por Sejano.

Druso significó mucho para Tiberio. No sólo fue su único hijo, sino que lo tuvo de su amada primera esposa, Vipsania Cecilia; y lo llamó en honor a su querido hermanito pequeño, Druso Claudio. Pero en el año -11, el emperador Augusto obligó a Tiberio a divorciarse de Vipsania, para que se casase con la madrastra de esta, la viuda de Agripa, Julia, que era la hija de Augusto, y por tanto, hermanastra de Tiberio. Se dice que un día éste vio en el Foro a Vipsania, y se quedo mirándola largo rato, con esa mirada de un buey que va al matadero... y Augusto le prohibió volver a verla. Poco después (-9) Druso Claudio murió al caer de un caballo en la Galia; Tiberio recorrió millas reventando caballos para cogerla la mano en su muerte. Tras ella, el pequeño Druso fue el único centro de los afectos de su padre.

En el año 4, Cayo Cesar, nieto y heredero de Augusto, murió de una herida. Sin sucesor, Augusto garantizó la continuación de su régimen adoptando a su hijastro Tiberio, y Druso pasó de la gens Claudia a la gens Julia. Siendo, junto a su primo Germánico, adoptado por su tío Tiberio, futuros co-herederos del Imperio.

Druso también se casó con la viuda de Cayo Cesar, su prima Livila (hermana de Germánico). A ella, sobrina-nieta de Augusto y viuda de su nieto, no le gustó su nuevo matrimonio con alguien que no tenía ni una gota de sangre Julia; además, dado que Germánico era mayor que Druso, y estaba casado con Agripina (nieta de Augusto), siempre tendría mayor rango. El matrimonio nunca se llevó bien: su primer hijo, llamada Julilla, nació tras cinco año: el segundos, los gemelos Tiberio y Germánico, nacieron 15 años después.

Cuando Augusto murió en el 14, las legiones del Rin y el Danubio se rebelaron por las pésimas condiciones de servicio: años de más, atrasos en las pagas... Tiberio envió a sus hijos a pacificarlas: Germánico al Rin, y Druso al Danubio, acompañado de varias cohortes pretorianas dirigidas por el nuevo prefecto, el joven Elio Sejano. Druso tuvo alguna dificultad (el patricio Cornelio Léntulo fue apedreado), pero un eclipse lunar asustó a los legionarios, y Druso aprovechó para ejecutar a los cabecillas rebeldes, y a otros los entregaron los propios legionarios. Así sofocó la rebelión, mientras Germánico tuvo que vencer en batalla con legiones leales, pretorianos y auxiliares galos a las legiones rebeldes del Rin.

Pese a que en la corte se crearon dos facciones en torno a los herederos, Druso y Germánicos, primos, hermanos adoptivos y cuñados, se llevaban bien y se querían. Druso organizó los juegos por el triunfo de Germánico, pero sus juegos de gladiadores fueron tan sangrientos y crueles que el propio Tiberio le reprendió. Mientras que Germánico y Agripina eran ejemplos de virtud, Druso tenía la “soberbia claudiana”: era arrogante, colérico, impulsivo, y le gustaban los banquetes y los placeres.

En el 17, cuando Tiberio envió a Germánico a Oriente, mandó a Druso a Iliria, para poner en marcha su nuevo plan, mucho más barato y seguro que una guerra abierta, para contener a los germanos: en lugar de una guerra abierta, fomentar sus divisiones y disputas. El plan tuvo éxito: en el año 21, los reinos forjados por Arminio de los queruscos y Marbod de los marcomanos se desintegraron, algo que Germánico, con sus esfuerzos militares, no logró. Y mientras Augusto, con su política de guerras, sólo dejó a Tiberio 100 millones de sestercios en las arcas, Tiberio dejó 2.100 millones. La política de paz era más rentable que la ruinosa guerra.

La muerte de Germánico por enfermedad en Oriente en 19 levantó sospechas de envenenamiento: Druso, que quería a Germánico, amenazó a Pisón (el principal sospechoso) de ser implacable si se demostraba su culpabilidad. No obstante, ello convirtió a Druso en el principal y único heredero de Tiberio, que se retiró a Nola para habituar a su hijo a ejercer el poder en solitario.

Sin embargo, Livila, casada con un hombre que no amaba, había sido seducida por el prefecto Sejano, que tenía gran influencia sobre el anciano Tiberio. Druso y Sejano se odiaban. Druso se quejaba a su padre, y por su temperamento impulsivo, en una riña golpeó a Sejano. Éste, consciente de que si moría Tiberio, sería eliminado, decidió adelantarse: a través de un liberto, Livila y él envenenaron a Druso el 14 de septiembre del año 23.

Tiberio pensó que su hijo había muerto por sus vicios, pero sufrió mucho y se sumergió aun más en su tendencia depresiva. Aisló en Capri, y gobernó a través de cartas con Sejano. El retiro del emperador dio rumores a su vicios y depravación, seguramente infundados. Pero su estado mental era débil, y Sejano lo convenció para ir eliminando a los hijos de Germánico, para luego, eventualmente casarse con Livila, y quedar como regente del joven Tiberio Gemelo... que nacido en el año 19, tal vez fuese hijo suyo, y no de Druso. Casi estaba a punto de lograr su objetivo, pero Tiberio rechazó que Sejano se casase con Livila, y Sejano comenzó a planear eliminar a Tiberio. Pero entonces ocurrió algo inesperado.

Habiendo visto morir al resto de sus nietos, intervino una de las pocas personas en las que Tiberio aun confiaba: Antonia, la viuda de su hermano. Para salvar a su único nieto vivo, el hijo de Germánico, Calígula, viajó a Capri e informó de las ambiciones de Sejano. Tiberio le hizo ejecutar junto al resto de su familia; pero entonces la esposa de Sejano informó a Tiberio de que fue Livila quien envenenó a su querido Druso. Pero no hizo falta que Tiberio la ejecutase: fue su propia madre, Antonia, quien encerró a Livila en su casa hasta que murió de hambre. Tiberio, desconfiando de que su nieto fuese realmente su nieto, no hizo nada por designar formalmente un sucesor. Por lo que cuando murió en el 37, el Senado reconoció como emperador a quien legalmente era su nieto mayor de edad: Calígula.

PD. Espero que les haya gustado y que hayan aprendido algo. Pueden encontrar más publicaciones como esta siguiendo la página Historia de Roma - Jose Miguel Delgado Valerio

Gracias por leerme.

Atentamente, el autor ©Jose Miguel Delgado Valerio.

Fuentes clásicas.

Suetonio: “Vidas del divino Augusto, del divino Tiberio, de Cayo Cesar Calígula y del divino Claudio”.

Tácito: “Anales”. Libros I a VI.

Veleyo Patérculo: “Historia romana”.

Dion Casio: “Historia romana”, libro 57.

Fuentes modernas:

“Roma”, de Javier Cabrero y Felix Cordente.

“Los Julio-Claudio y la crisis del 68”, de Guillermo Fatás. Serie Historia del Mundo Antiguo nº 48, Editorial Akal.

En las imágenes.

1º Druso Julio Cesar (-14/23). Autor: Daniel Martín (Wikipedia Commons)

2º Livila Claudia Neron (-12/31) Autor: Xavier Caré (Wikipedia Commons)

3º El emperador Tiberio Julio Cesar Augusto (-42/37) Autor: Paul Hermans (Wikipedia Commons)

 




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